martes, 1 de diciembre de 2015

Sinsajo. Parte 2

Si tienes prisa te la resumo en un momento: explosiones, mucha "inmortalidad del protagonista", Jennifer Lawrence con síndrome de estrés postraumático, Josh Hutcherson demostrando que es el nuevo Robert de Niro y Liam (como se escriba su apellido, ¿realmente alguien lo sabe?) insinuándose constántemente.

Y dicho esto aclaro: no quiero decir que no me haya gustado. La verdad es que ha estado muy bien, la adaptación ha sido tan impecable que apuesto a que esas personas a las que les gusta leerse el libro el día antes de ir a ver la peli para poder criticar cada pequeña escena que queda fuera de la película se habrán ido a casa con una buena decepción porque el libro ha sido llevado a la pantalla casi punto por punto. Pero eso no quiere decir que no haya habido cosas ridículas que vamos a detallar a continuación:

- La película empieza dónde lo dejó la última, es decir: Peeta está to´ loco y la intentó matar estrangulándola. Para refrescarnos la memoria vemos a Katniss ir al médico que le mira el cuello y le hace hablar. Mucho. Demasiado teniendo en cuenta que es dolorosamente obvio que no puede hablar y después de unos segundos oyéndola repetir "me llamo Katniss" con una voz que parece que la niña del exorcista recién poseída por el inocuo, la escena pierde su tinte dramático y se vuelve casi cómica.

Pero vamos, que sí, que nos queda claro que la situación es dramática.

¿Lo veis? Os dije que la situación era dramática. Lo sabemos porque se sienta en posición fetal.

- Sigue la peli, nos dejan claro que Katniss está aburrida de estar recluida en el distrito 13, ella quiere estar donde está la marcha: en primera línea, de hecho, porque tiene mucho odio reprimido o algo así.
Gale también quiere luchar en serio porque ha estado yendo mucho al gimnasio y quiere demostrar que él también puede salvar el mundo como su hermano Thor.

Aquí vemos a Gale y a Thor en una comida familiar.

- La mandamás del distrito 13 (Julianne Moore con peluca canosa) dice que ni de coña vamos, que con lo favorecidos que salen en cámara no se pueden permitir perderlos porque a ver dónde van a encontrar a otro par de maromos otros que muevan masas como ellos.

- Escena adorable en la que Finick se casa, no digo nada pero cuando se empeñan tanto en que nos encariñemos con un secundario, malo.

- Escena adorable en la que Katniss baila con su hermanita pequeña, de nuevo, cuando se esfuerzan tanto en que cojamos cariño a un secundario muy, muy malo.

- Katniss (que es alérgica a la alegría humana) se pone enferma en la boda así que decide escaparse. ¿Cómo consigue escaparse? Bueno, es que se pone una indumentaria de escapista total: ropa negra y capucha.

- Llega al campo de batalla.

- Julianne Moore se enfada mogollón porque Katniss pasa de ella olímpicamente y a ella lo que le gusta es mandar, así que decide que ya no es tan imprescindible. Vamos, que es más pesada que un cerdo en brazos y si se quiere matar, por ella bien,

- Escenas ñoñas con Gale, que además de tener mucha testosterona en sangre y llevar armas como nadie, también sabe entornar los ojos de una forma muy tierna. Además les une una cosa muy importante: la necesidad de huir siempre sea cual sea el sitio en el que estén (recordemos que antes soñaban con escapar del distrito 12 al 13, después con escapar del distrito 13 al campo de batalla y ahora con escapar de su propio pelotón).

- Aparece Peeta y frustra sus eternos planes de escapada porque a Katniss le gustan mogollón las causas perdidas.

- ¿ya no nos vamos a escapar verdad, so plasta?
- ¿qué decías? Estaba perdida en tu mirada... digo: no.
- Gale (que tiene más paciencia que el Santo Job) se resigna.

Gale, resignado.

- Escenas en las que volvemos a ver lo loco-loco-loco que está Peeta. 

Está to´ loco. Lo sabemos porque se agarra la cabeza con gesto de dolor.

- Explosiones y accidentes en los que va muriendo gente y de los que los protagonistas salen casualmente ilesos. Pero ni un rasguño, ¿eh?

- Blablabla. Poco a poco Peeta recupera un poco de cordura. Gale y Peeta tienen una conversación muy ridícula sobre su triángulo amoroso que carece de interés para casi todo el mundo.

- Muere alguien importante.

- Gale y Katniss se escapaaaaaaan (¡Aleluya!). Van a matar al Presidente Snow a su casa con... flechas. Ya. Todos llevan unas armas de la leche y la pobre chica va ahí con su arco que parece una pringada pero bueno, cosas del argumento. 

- Llegan a la puerta de la casa de Snow y se mimetizan entre los habitantes del capitolio que iban allí a refugiarse. Sé lo que estáis pensando. ¿Cómo es que no les reconocen, si son los más buscados? Bueno, eso es porque ellos tienen una carta en la manga, es... (redoble de tambores):

¡CAPUCHAS! 

Sí, sí. Capuchas. Las de los abrigos, como la de Caperucita Roja.

Katniss haciendo uso de su super poder.
¿No es esa Katniss? Nah, no puede ser ella, lleva capucha.

Me pregunto quién serán esos desconocidos con capucha. Katniss y Gale no, ellos nunca llevan capucha.
Al final (y pese a la inexpugnabilidad de sus disfraces) los guardas capturan a Gale pero a Katniss no porque, ya sabes, es la prota. Y a parte, aún lleva la capucha.

- Blablabla. (Spoiler-Bombas-Spoiler)

Avanzamos unos minutos y llegamos al muy entrañable, bucólico, idílico final que pedía la saga.
Katniss en un vestido floreado muy típico de ella juega en un prado (también floreado, como su vestido) con Peeta, un nene rubito y un bebé coreano que deben haber adoptado porque si no exijo una precuela que explique de dónde sale ese crío.

Resumiendo: Buenísima. 

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